Si alguna tarta es especial es esta. La que hice para el cumple de Dani.

Quería que realmente fuera especial para él y para Carlos (lo celebran siempre juntos en Septiembre). Ese año había sido el año del juego de Super Mario en la Wii, dibujos para colorear, el álbum de cromos de Mario…

La tarta era de dos pisos porque iban a ir un montón de niños, más de treinta. Como siempre cada piso de un sabor: bizcocho de naranja y bizcocho de limón. Los rellenos eran de chocolate, crema, mermelada y queso para untar.

La idea inicial era que Super Mario estuviera de pie en la tarta con su gesto característico, pero tengo que reconocer que todavía no controlaba lo suficiente como para hacerlo sujetándose sólo en una pierna. Lo peor de todo fue que cuando tenía todo listo y la iba a meter en la nevera… ¡No cabía! Era muy alta y no entraba quitara lo que quitara, no había manera. Así que al final lo puse tumbado (vamos, que después de recorrer tantos mundos, el hombre estaba cansado y estaba de siesta ;-) ).

¿Qué os parece?… sólo puedo decir que era para el cumpleaños de mi niño así que me he esforzado al máximo, creo que el resultado ha merecido la pena, tendríais que haber visto su cara y la de sus amigos.

Aquí un detalle de Super Mario tumbadito… ¿veis como le brilla la nariz? Es por el cambio de temperatura, lo tenía en la nevera y al sacarlo para hacer las fotos, hacía calor y empezó a sudar un poco.

Tardé casi tres tardes en hacer la tarta, sobre todo por la cantidad de colores que había que preparar (todos los hice a partir de colorante alimenticio) y porque quería poner un montón de detalles de los diferentes mundos por los que pasa: los malos, los buenos, las monedas, las vidas que van pillando… vamos, toda una trabajera.

Estoy contenta con el resultado, no es perfecta, pero era una de mis primeras tartas y más no creo que hubiera podido dar.

Shigeru Miyamoto, creador de la saga de videojuegos Mario Bros, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2012.